Contagia tu ilusión

logosantander.gifLe manda huevos -que diría Trillo en un ataque parlamentario- el slogan ya canta más Michael Jackson en un concierto de Los Lunnis.
Eso, eso, originalidad al poder. Vamos a hacer algún slogan un poco más obvio, si es que se puede. Ilusión Blanquiverde, o Alma Racinguista, o mejor aún, Siente el Fútbol, o Comparte tu Pasión.

Uno recuerda con nostalgia aquellas promociones del Atlético de Madrid haciendo salir al Mono Burgos por una alcantarilla que desembocaba en Neptuno; o a ese periquito haciendo malabarismo, al más puro estilo Messi, con un balón sometido a los caprichos del pajarraco; o a esa afición gaditana motor de un autobús que buscaba remontar el bravo río de la segunda división, para navegar en el océano inmenso de la liga de las estrellas; o a ese San Mamés desnudo atendiendo incrédulo a un tipo que vestido ¡qué vergüenza! saltaba al césped con la nueva equipación rojiblanca.

Claro que para esos trabajos de calidad se requiere la contratación de profesionales, de gente acostumbrada a buscar en los resquicios de la originalidad, de empresas dedicadas a la complicada labor de llamar la atención utilizando, generalmente, el sentido del humor en el más amplio espectro de la risa y la ironía.
Aquí no. Aquí nos agenciamos la manida estrategia de recurrir al famoso de turno y ¡hala!, a hacer socios como quien hace bolitas con los mocos. No fuera malo.

En este caso le ha tocado el turno a David Bustamante, el único que habrá puesto toda la carne en el asador y que no es responsable de las decisiones que adopte la Junta Directiva del equipo santanderino. El barquereño ha compuesto para la ocasión un tema que pretende que, algún día, sea una especie de himno para la afición racinguista. Le deseo toda clase de suertes y pa rabienes, pero no lo tiene fácil. La canción tiene, para éste inexperto musiquito de tres al cuarto, es decir yo, un handicap claro. La palabra clave, Racing, se canta a la velocidad del estornudo, y en un himno hay que darle a la afición un grito o clamor sencillo y contundente.

Habrá quien me ponga las pilas, alcalinas por favor, y comente los temas relacionados con el Racing que ha ayudado a interpretar: sangre verdiblanca –cantada al alimón con Aroa-, y la versión cocinera que Mario San Miguel y yo hicimos del tema palmero de Los Tarumbas. Pero hay una clara diferencia entre esto y lo actual: nosotros lo hicimos por aportar algo fresco al Racing, sin mandato previo, por pura afición y sin pasar por caja. Que ojalá me hubiesen pagado algún que otro euro, pero ni lo pretendí, y ahora que lo pienso, ni lo hubiera aceptado.

Como no acepté formar parte del Racing cuando me lo ofrecieron. Fíjense si soy idiota que prefiero seguir pagando mi carné de socio y guardar con cariño las acciones que con tanto esfuerzo me compré, y que tanto se han devaluado.
Otro detalle que no alcanzo a comprender es la campaña de premiar a los socios más madrugadores.
Unas motos y unos cruceros para aquellos que se hagan socios antes del 31 de Julio. Con esta iniciativa lo que se logrará es que los socios que siempre se hacen socios, vayan a buscar el carné antes de la fecha señalada como límite para el sorteo. Pero aquí no se trata de tener a los socios de siempre antes de lo habitual, sino de aumentar el número total de socios
antes de que comience la temporada, si esta medida ayuda a eso, yo me parezco a Melendi. Habría que habilitar mecanismos para promover el alta de abonados nuevos. Los repetidos, los que estábamos cuando el Racing empató a uno con el Izarra, no necesitamos canciones ni motos ni cruceros.

Dicen, los que manejan el cotarro, que los precios del carné del Racing son lo más bajos del mercado futbolístico, que son los más baratos. A mí siempre me han parecido una pasada de caros; baratos me parecen los carnés del Sevilla, del Madrid, del Barcelona.Balón

Pagar lo que pagamos para ver lo que habitualmente se ve en los Campos de Sport del Sardinero, me parece
una salvajada. Sin hablar de la política del precio de las entradas que el año pasado fue una auténtica vergüenza. Una cosa es favorecer a todos los abonados y otra asaltar el bolsillo de aquellos que quieran elegir los partidos que prefieran.
El año pasado el Racing tuvo la suerte de cara, muy de cara. Apenas hubo lesiones en los puestos que a la postre fueron definitivos y la llegada inextremis de Zigic fue maná caído en un desierto que se moría de sed de goles.
Ahora tenemos el Racing en Corea, jugando el torneo de la Paz, o algo así. Esperemos que no pase factura a lo largo de la temporada, cosa que dudo. La planificación de los equipos que han hecho ese tipo de aventuras veraniegas no invita al opti mismo. Lejos de eso, los problemas que sobrevienen con posterioridad son directamente proporcionales al dinero ingresado.

Los que me conocen saben de mi optimismo siempre que hablo del Racing, pero no sé que mosca de los bosques me ha picado en estas fechas, que tengo un mal presentimiento. Ojalá no se cumpla y me tenga que tragar este folio indecente que ahora mismo acabo de escribir.

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