Que nos quiten lo bailao
Sonó como suena la alegría. Y no es habitual que yo hable así de un despertador, pero su tilín tilín anunciaba que el día que disponía a beberme a tragos de porrón era especial, distinto y, sobre todo, nuevo como el beso que nunca te robé, como los calzoncillos de pata que el próximo día de Reyes estrenaré.
Me levanté de un salto mortal con un tirabuzón lateral–¡qué fijación con el pelo que perdí!-; me duché cantando “Hoy puede ser un gran día”; desayuné café con tostada untada con la mermelada de los labios de mi amor; comprobé que me acompañaba mi cartera con sus documentos en regla; revisé el contenido de la bolsa de viaje que siempre me acompaña por esos mundos del demonio y abrí la puerta que daba a la calle más soleada que nunca vi.
Arranqué el coche que, parpadeando angustiado, me pedía combustible para el cuerpo y llegué a la gasolinera para satisfacer su necesidad más básica. Mientras repostaba sonó el móvil. Lo cogí y la chica de la gasolinera me dijo que colgara, que no podía utilizar el teléfono. Leyes son leyes. Apagué contrariado y le dije: “Claro, voy a apagar el móvil, no vaya a ser que explote la puta estación de servicio. Vamos, que continuamente los telediarios abren sus ediciones con noticias de gasolineras ardiendo por la utilización de móviles”.
Llegué a Parayas y allí me encontré con un Walter magañoso y radiante. Nos acercamos al mostrador de Ryanair para recoger la tarjeta de embarque del vuelo que nos llevaría, volando como en Aladín, hasta Colonia, una ciudad empecinadamente alemana.
Repetí café en la barra de la cafetería del aeropuerto y en el último sorbo del colombiano líquido, la voz repetida de aeropuerto en aeropuerto nos invitaba a atravesar la puerta de acceso al viaje más soñado.
Al pasar el control de acceso, el pitido de los huevos pitó tantas veces y con tanta fuerza que acabé en un cuartito, mientras la Benemérita, cumpliendo con la normativa vigente, me palpaba hasta los mismísimos. He de reconocer que el Guardia Civil que tuvo la suerte de ser mi palpable compañero de cuartito no estaba nada mal.
El pájaro de hierro cogió la velocidad necesaria para reírse de la ley de la gravedad y subió como las hipotecas.
Colonia, la ciudad empecinadamente alemana, parecía El Sardinero. Miles de los miles que domingo sí domingo no le dan calor y alma al Racing se habían desplazado hasta allí para acompañar a su equipo del alma en su primer envite europeo, después de casi 100 años de historia íbamos a escribir la historia más bonita jamás deseada.
Dentro del estadio la Fuente de Cacho sonó más armónica que nunca, más montañesa, y vi a muchos paisanos agarrarse a su bufanda como quien se aferra a una rama que libra del precipicio, y las lagrimas resbalaban despacio, como no queriendo caerse de los rostros, como no queriendo perderse al Racing en su debut europeo.
A nuestra derecha el Racing, a nuestra izquierda los otros, abajo el césped y arriba el cielo de Cantabria. Volvió a sonar la Fuente de Cacho y cerré los ojos…
Sentí que me besaban los párpados, los abrí despacio y apareció divino el rostro de mi niña: “Papá ¿puedo desayunar viendo los dibujos?”. Me levanté de la cama y fui al cuarto de juguetes de Daniela para encenderle la tele y ponerle los tempraneros dibujos animados.
Esa mañana tocaron los dibujos de “Oliver y Benji”. Puse la bandeja con el desayuno en la mesa y allí dejé a la niña enfrente del televisor. Por cierto, miré de reojo a la pantalla y os juro que Benjí era clavado a Toño y Oliver a Munitis.
Soñad, de momento, es gratuito, así que no os cortéis. Mañana en el Bernabeu soñad… y luego, si no queda otro remedio, que nos quiten lo soñao.
30 de Noviembre, 2007 a las 21:20
jaja aing oma que me meo,lo de: “Claro, voy a apagar el móvil, no vaya a ser que explote la puta estación de servicio. Vamos, que continuamente los telediarios abren sus ediciones con noticias de gasolineras ardiendo por la utilización de móviles”.
me ha dejado tirada en el suelo de la risa como una cucaracha(es lo que parezco con el uniforme)bocarriba,vamos,jaja.
2 de Diciembre, 2007 a las 00:58
Bueno, he visto este blog gracias a FormulaTV, y la verdad es que me alegro. Es interesante poder leer algo más personal de profesionales y encima de un profesional que ha estado muchas tardes al lado de Emma García. Yo que he estado 1364 tardes desde el salón de mi casa al lado de la de San Sebastian puedo decir que Emma García es excelente como presentadora pero mucho mejor como persona. La verdad es que Felisuco me das mucha envidia, tienes la suerte de ser amigo de Emma García y otros como yo y muchos miembros de su club de fans nos tenemos que conformar con verla en televisión. Si estás aún a su lado, quiero que le digas que hay un chico que está a su lado y como buen miembro de COFEG, todas las tardes de los domingos tiene un cita con Tele5.
Un saludo señores (como bien diría Emma)
PD: seguiré comentando este blog con mi nick: Chico fan de Emma García.
3 de Diciembre, 2007 a las 00:33
hola Suco, suco, mi felisuco cabeza buco,jaja creia que no me contestarias y cuando ví que si me hizo mucha ilusión,gracias.Verás yo tengo un flog y voy poniendo fotos,videos,etc.Así que en agradecimiento te hice un pequeño homenaje.
http://www.wikifotos.es/requetedesi
Sí ,ya se que es cutre.
un besazo sazo sazo para felisuco suco suco.
3 de Diciembre, 2007 a las 12:31
Hola RequeteDesi: Gracias por tu homenaje. Siempre que veo el vídeo de Leticia Casta no puedo reprimir el ponerme tontorrón; y cuando veo el de Queen sonrío nostálgico. Gracias y recuerda apagar el móvil en las gasolineras, no vayas a salir por el aire. Besucos.
Hola Chico Fan de Emma García: Gracias por tus palabras. El puente de la Constitución éstaré en Madrid y pasaré a ver a Emma, Aitor y Uxue y no dudes de que le comunicaré tus deseos. Gracias y un abrazo.
3 de Diciembre, 2007 a las 19:25
Me alegro un montonazo que te haya gustado el homenaje,y bueno lo de la sonrisa nostálgica nos pasa a todos los que seguiamos el informal cada vez que vemos un video,joder que tiempos aquellos jaja.Yo tendría por entonces unos 6 años aprox pero me acuerdo de todo como si fuese ayer.
Bueno tranquilo que yo por las gasolineras voy de año en año y con el móvil apagado porque se me caduco la tarjeta de no usarlo.
Estoy esperando un nuevo artículo con ansia,jaja.
Y recuerda si la cosa va mal ve a sacedón,un requetebeso.
3 de Diciembre, 2007 a las 23:41
Muchas gracias Félix y me alegro de que sigas en contacto con mi querida Emma.
Un saludo, y a partir de ahora me quedó al lado de este blog.
Por cierto, buenísimo tu: “Claro, voy a apagar el móvil, no vaya a ser que explote la puta estación de servicio. Vamos, que continuamente los telediarios abren sus ediciones con noticias de gasolineras ardiendo por la utilización de móviles”. jajajajajaja
8 de Diciembre, 2007 a las 17:32
Joer, mientras leía tu artículo pensaba yo (conste que de futbol sé lo justo) ¿me he perdido yo que el racing ya ha jugado en Europa?
eres un crack.