Chismorreos, chirigotas y chuflerías
Y es que cuando los medios de comunicación te buscan y te entrevistan, a sabiendas de que eres un pico flojo, para que des detalles de lo que ocurrió en una cena donde había cerca de 450 comensales, es que te has convertido, de entre esos 450 comensales, en el nuevo Jaime Peñafiel de este país. Y eso, cuando lo hace un representante elegido democráticamente por los cántabros, produce sonrojo, vergüenza y te coloca al nivel de los contertulios de aquellos magazines del chismorreo. Y por razones obvias, sé de lo que hablo.
La diferencia es que a Kiko Hernández, a Marta López, a Lidia Lozano, a Jaime Peñafiel y a tantos y tantos, se les pagaba por hacer esa función. Sin embargo al señor Revilla se le paga para que se ocupe de otros menesteres. Él creerá que le llaman por simpático y por bonachón. Yo afirmo que lo hacen porque es el único que se presta a ese juego. Revilla se ha convertido en ese personaje, más cercano al bufón que alegra las mañanitas del Rey David que al representante serio que trabaja por el cometido para el que fue elegido, del que echan mano los medios de comunicación para conocer los aspectos más anecdóticos, más superfluos y siempre a través de la mirada cómica del payasete nacional. Si no hiciera uso y abuso televisivo y radiofónico de la información a la que gracias a su cargo, otorgado por los votos obtenidos y el apoyo que Gorostiaga le brindó, puede acceder de primera mano; si no utilizara como un correveidile los aspectos más mundanos de los eventos a los que acude representando a Cantabria; si no llamara la atención a toque de organillo mientras la cabra sube por la escalera; si no contara quiénes y cómo van al urinario y con qué apretones; si no contara todo eso, no le querrían ver por estas teles de Dios y estas radios de los demonios, ni en pintura.
Voy a contar algo que creo que he dicho en la radio con Walter pero que nunca he contado en este Surtido de Ibéricos.
Un día, estando todavía en Madrid, Revilla acudió a un programa deportivo, da igual la cadena, a alegrar a la concurrencia. Un antiguo compañero de El Informal que trabajaba en este programa futbolero, concretamente un guionista, me llamó para que le pusiera al corriente de aquellos temas que a Revilla le hacen perder la calma, buscando con ello que montara el numerito. Porque eso era lo que buscaban, que montara el numerito. Evidentemente no accedí a su deseo, porque aunque muchos lo duden, a mí no me gusta ver a Revilla haciendo el ridículo en televisión y/o en radio cuando bromea con informaciones que consigue por el hecho de ser Presidente de Cantabria. Miguel Ángel Revilla si no fuera el Presidente de Cantabria jamás hubiese estado invitado ni a la boda del Príncipe Felipe, ni a la cena de cumpleaños del Rey, ni a la pedida de mano de la prima pequeña de Farruquito. Y parece que no nos damos cuenta de esta manipulación que Revilla hace con plena conciencia para utilizarla en su propio beneficio. Revilla sabe que esta actitud bonachona, pueblerina y tintada de jocosidad, le ha supuesto la mayor acumulación de votos que jamás haya tenido, y seguirá ordeñando la vaca hasta que la ubre se seque como se secaron mis rizos adolescentes.
A muchos les hace gracia, ahí están los votos que consiguió Revilla en las últimas elecciones, y hay que respetar la voluntad ciudadana, pero no me pidan que aplauda que aspectos extra políticos acaben siendo los motivos que colocan o sustituyen presidentes. Recuerden que Jesús Gil y Julián Muñoz sacaron mayoría absoluta en Marbella por lo bonachones y graciosos que eran. Revilla nunca dejará Cantabria como un solar, como sí hicieron los anteriormente mencionados, pero sí que pasará a la historia como el cantamañanas que fue contando de qué color era el papel higiénico con el que nuestra monarquía y sus invitados se adecentaban después de aliviarse.
No puedo reprimir la necesidad de agradecer a Dolores Gorostiaga y a aquellos miembros del Partido Socialista de Cantabria, que participaron en la concesión a Revilla de la presidencia, su necesaria e impagable aportación para conseguir que Cantabria esté a la cabeza de España en chismorreos, chirigotas y chufleterías.
11 de Enero, 2008 a las 16:26
Me ha encantado que compares al tal revilla este con Peñafiel perdón quería decir el idiota de Peñafiel nose mucho de que va la cosa porque me pilla lejos pero según lo que vas contando es un imbecil de cuida’o.
Un Requetebeso
13 de Enero, 2008 a las 01:51
Igual que…
13 de Enero, 2008 a las 15:54
Hola felixuco, esto no va con el tema, pero me gustaría que en las opiniones como las deL Sr. Portilla, Tatyana o Norberto.
Un saludo
19 de Enero, 2008 a las 22:39
Felix, me da pena leer lo que escribes. ¿Es que no eres capaz de ir más allá??. Te quedas al igual que tus amigos fascistas de la cope en la superficie al juzgar a Revilla. Lo que cuentan son los resultados y dichos resultados son los mejores que ha tenido esta comunidad nunca, porque siempre estuvimos en el culo del resto.
Lo dicho: una pena!!
23 de Febrero, 2008 a las 20:42
Tienes toda la razon, Revilla es en estos momentos el mejor payaso que puede deambular por las televisiones de este pais. Siento que sea presidente de cantabria y que Lola se tenga que doblegar ante semejante personaje.
Espero que en las proximas Regionales el PSOE de la vuelta a la tortilla, y no se tenga que depender de este señor por llamamrle de alguna manera