Los cobardes
“El valiente tiene miedo del contrario; el cobarde, de su propio temor”. Y cualquiera le dice al Francisco de Quevedo que no tenía razón. Con la mala leche que gastaba el descendiente del valle de Toranzo. Y nuestra vicepresidenta, Dolores Gorostiaga, debería aplicarse el cuento, pues buena lección le ha dado su Secretario General, el señor Zapatero.
Zapatero, aplicando el derecho a la información que tienen todos los ciudadanos y respetando la libertad de expresión, pilar básico y fundamental del sistema democrático, concedió este domingo pasado una entrevista a Pedro J. Ramírez, director de El Mundo.
No tendré que explicar, es de todos sabido, que el diario El Mundo ha capitaneado todo ese contubernio que apuntaba a la, para mí esquizofrénica, teoría de la conspiración. Y todos tenemos presente que dicho diario, de la mano de la Cope, ha removido conciencias, ha planteado dudas, más o menos razonables, y han sido la chinita puñetera que en el zapato del Zapatero mayor del reino molestaba hasta el enojo.
Muy pocas veces, por no decir ninguna, estuve de acuerdo con todas esas teorías que tanto El Mundo, como ciertos programas de la Cope, haciendo uso de su libertad de expresión -y sino fue así en algún momento, doctores tiene la Santa Madre Justicia- pregonaron tensando la cuerda de la convivencia hasta extremos jamás vistos en este periodo democrático que vivimos desde finales de los 70.
Ambas empresas de comunicación han criticado al gobierno socialista, en algunos casos, hasta el límite de lo soportable, y lo han hecho como moja la llovizna o el calabobos que de niño me acompañó, de manera constante, precisa e implacable.
Hablaron de la ruptura de la nación, de la entrega a Navarra, de la claudicación del gobierno, de la traición de Zapatero, de plegarse ante los nacionalistas… En definitiva le dieron más palos al actual presidente de España que Chuck Norris a los malos de su película. Y Zapatero, lejos de quejarse con milongas y de refugiarse en pataletas de niño consentido, y atendiendo a los derechos y deberes que marca nuestra Constitución, le concede a su peor pesadilla, con permiso de Jiménez Losantos, una entrevista de ocho horas al director de El Mundo.
No voy a valorar la entrevista, ni en sus preguntas ni en sus conclusiones, pero me siento tremendamente feliz de que eso haya ocurrido. Porque no suele ser habitual que un medio de comunicación reciba de las personas a las que critica, dentro del juego democrático que teóricamente defienden ambos, una respuesta afirmativa a la petición de charlar, con o sin café, sobre todos aquellos temas que el periodista tenga a bien plantear, y que el entrevistado tenga a bien aclarar.
Lo anteriormente expuesto, que debería de formar parte del cotidiano desarrollo de una sociedad democráticamente sana, en Cantabria, no sólo no existe, sino que se promueve especialmente lo contrario.
A la ya consabida negativa, repetida y cabreada, de Dolores Gorostiaga a ser entrevistada por un servidor, se le van uniendo otros políticos de renombre y de relumbre que van manejando los destinos de Cantabria en estos días que corren.
Dolores Gorostiaga tiene un buen ejemplo en su Secretario General que desde la normalidad y el “talante” que tanto pregonó, se somete sin ninguna condición previa a todas aquellas preguntas o dudas que, en este caso, decidió hacerle Pedro J ¿Qué mueve a doña Dolores Gorostiaga a actuar como el avestruz tímido e inseguro?
Y como dije antes, ahora se van sumando más personajes a esta estúpida moda del silencio vengativo, que sólo demuestra la poca capacidad de diálogo, la falta de confianza en poder explicar ciertas actuaciones y, como decía Quevedo, la cobardía que les procura su propio temor.
Rakeros.com deseaba mantener una conversación con el señor Marcano, consejero de Turismo, y plantearle abiertamente todas esas dudas que acompañan, desde nuestro humilde punto de vista, la gestión efectuada por su consejería en la pasada legislatura y lo que llevamos de ésta. Respuesta de Marcano a través de su Gabinete de Prensa: “Lo sentimos mucho pero al señor Marcano no le interesa”.
Saquen ustedes sus propias conclusiones, que a mí me da la risa.
No quisiera acabar este Surtido sin hablar de las declaraciones del señor Revilla –que a pesar de lo que nos separa ideológicamente me recibió sin condiciones cuando se lo solicité y siempre se lo agradeceré- sobre su deseo de que Zapatero renueve cuatro años más en La Moncloa. Revilla tiene todo el derecho para desear, incluso para pedir el voto para que Zapatero gane las elecciones de marzo, pero este deseo hecho en voz alta en TVE, choca frontalmente con su historia y trayecto político. Él, que tan cercano y tan a gusto vivió en el régimen de Franco, que nunca renegó de esa cercanía hacia el extremo del dictador, ahora se nos convierte en el mayor defensor del gobierno más progresista que vio la democracia española. Él siempre dirá que lo hace por Cantabria, y yo me permitiré la libertad de dudarlo ¡Luchamos por la democracia, recibimos palos y gases lacrimógenos y ahora cualquiera da lecciones sobre ella!
¡Qué poca memoria Gorostiaga, qué poca memoria y qué cobardía!