A partir de mañana
De todos es bien sabido que los piropos cuando te los regala una persona que merece la pena, son un beso en el corazón de quien los recibe. Pero un piropo vertido por la boca de alguien a quien no tienes en ninguna consideración, políticamente escribiendo, puede indicar a su receptor que las cosas no van bien. Es más, debería acojonar al destinatario.
Y eso es lo que hemos pensado más de uno cuando Revilla, haciendo uso de su libertad de expresión y de elección, ha declarado públicamente su apoyo a Zapatero.
No ha pensado lo mismo la candidata número uno del PSOE por Cantabria, Elena Salgado, que ve en esta apuesta de Revilla la confirmación del buen trabajo del gobierno socialista-regionalista, con un trato ejemplar del Ejecutivo central.
Evidentemente, Revilla es el presidente de Cantabria gracias a la cesión de Dolores Gorostiaga y no va hablar en contra del gobierno que preside, que además consiguió reeditar su reparto de poderes –pagando vagamente la cesión de Gorostiaga- en las anteriores elecciones municipales de Mayo de 2007.
Pero enfundándote en el pellejo de aquellos que creían en el socialismo de Cantabria, esa afirmación purriega no hace más que alejarlos del partido de Gorostiaga, debilitando aún más la situación del PSC. Puede que atraiga a regionalistas, que no votarán al PP en beneficio de la sugerencia y confianza en el líder Revilla, a las papeletas de la rosa y el puño, pero sólo son votos. Llegado el momento de la verdad cada mochuelo volará a su olivo y alguien se va a quedar en pelotas y habrá dejado la casa como un solar.
Muchos conocemos la trayectoria política de Revilla: sus postulados y sus querencias. Y estamos encantados de que llegado el momento se halla montado al carro de la democracia. Ahora, cada dos por tres, cada tres por cuatro, Revilla proclama una enemistad manifiesta con cualquier tipo de regímenes autoritarios. Sospecho que no siempre fue así, pero de cualquier manera sea bienvenido ese cambio, si es que hizo falta y se produjo. Lo que nunca va a hacer Revilla es darnos clases de democracia a los que siempre, sin posibilidad de confusión, sin haber abrazado nunca, repito, nunca a los amigos del régimen, posiblemente él no pueda decir lo mismo, luchamos siempre, repito, siempre por la instauración de la democracia de la que hoy disfrutamos todos, incluso él.
Muchos no creemos en la demagogia, en el populismo gratuito ni en las personas que por conseguir el poder aplican el axioma del “todo vale”, y mucho menos en el dogma de fe que supone callarse cuando ves lo que ves porque “ya era hora de que nos tocase a nosotros”.
Muchos creemos en la honradez que empieza por ser fiel a uno mismo y a sus ideales. Muchos apoyamos la pelea decente aunque siempre acabe en empate o derrota, pero no seremos cooperadores necesarios para el triunfo de Revilla y sus propuestas, si es que alguna vez las tuvo.
Por eso y por más cosas que me callo, que Revilla apoye públicamente a Zapatero no hace más que ahondar la fisura que muchos han tenido con el PSC, como claramente se confirmó con los peores resultados de la historia democrática del socialismo cántabro.
Elena Salgado, que conoce de la situación política de Cantabria lo mismo que yo la de Ávila, cree haber encontrado un filón y un empujón de votantes hacia sus listas, pero no es consciente de la ampliación de la lejanía y de la desconfianza que supone para toda la izquierda de Cantabria.
Y así hemos llegado al olor a cola que anuncia la pegada de carteles con los rostros de los contendientes; y a partir de mañana, como decía Alberto Cortez, empezaré a vivir la mitad de mi vida y a morir la mitad de mi muerte, y a escuchar frases, propuestas y retórica intrascendente que se perderá en el aire para, únicamente, buscar el voto del indeciso. Si usted tiene su voto declarado y confirmado, no crea que hablan para usted. A usted le tienen de figuración para dar más credibilidad al mensaje, como a mí, no se crea.
Ahora debería de ser tiempo de escuchar, de grabar y de no olvidar las cosas que se digan y las promesas que se hagan, para luego, si a lugar, darle al play de la grabadora, ponerles lo que dijeron y ver si se ponen colorados. No sé lo que usted pensará, querido lector, pero yo no lo creo.
Comienza la campaña electoral que duró una legislatura.
21 de Febrero, 2008 a las 20:04
…y comienza de un amarillo fosforito que no se yo….
creo que va a ser + circo que en otras ocasiones, y va a ovacionar sentimientos y demagogias + hondas que de costumbre.
hasta me atrevería a decir que esta vez va a subir la participación electoral ( porque en todo lo malo hay algo bueno, que dicen los zen)
26 de Febrero, 2008 a las 08:50
Soy una enamorada de Cantabria. Mi padre me enseñó Sunaces cuando tenía cinco años y desde entonces, si quiero sentirme bien, tengo que perderme entre su paisaje, su olor y su gente.
Siempre me ha sorprendido, a pesar de que todo resulta armónico en esa tierra, la política de quienes la controlan. No es por hecer historia, pero recuerdo a Juan Hormaechéa y se me abren las carnes.
¿Para cuando un gobierno de Cantabria acorde con los tiempos? Que pida el AVE, que abra el Escudo o que lo tunele, pero que nos comunique con el resto de la península, que haga de Santander -la ciudad más bonita que conozco- una sede de referencia para algo más que una universidad de verano… No me lo explico, sinceramente.