Gracias de antemano

Estoy dudando, hoy 19 de marzo, entre tres temas para dar cuerpo a este “Surtido de Ibéricos”. No sé si hablar del día del padre, del comienzo de la Semana Santa o del histórico partido de fútbol que hoy enfrenta al Racing y al Getafe, dos de los mejores equipos de esta liga, para dilucidar quién de ellos juega la final de la Copa del Rey. No sé, no sé… Venga va… Al tajo que se gasta papel a lo tonto para no decir nada.

Tengo ansiedad, no voy a negarlo, y espero que estas líneas que comparto con ustedes, siempre que quieren, me sirvan para echar lastre. Que ande nervioso a estas pocas horas del partido más importante de la historia de este Club, no sólo es lógico y previsible, sino que además me decepcionaría que no fuese así. Y midiendo la cantidad de nerviosismo, inversamente proporcional a mi cantidad de cabello, me pregunto cómo tienen que sentirse los protagonistas.

¿Se han parado a pensar, tan sólo un momento, lo que puede estar pasando por la cabeza y el corazón de estos elegidos? A ellos me gustaría dedicarles estas líneas. A los jóvenes, que en los minutos que les tocó lo hicieron con orgullo y con solvencia, presagiando un futuro con regusto a bueno; a los de fuera, que me consta que ya han aprendido la letra de La Fuente de Cacho, y eso, además de ser una prueba de sintonía, es algo que siempre recordarán con emoción. A Marcelino y su cuadrilla, por enseñarnos que todo empieza con la fe en uno mismo. Pero sobre todo se me vienen a la cabeza, como una galerna, los tres veteranos cántabros que esta noche se juegan pasar a los libros de historia y a la memoria colectiva de toda la región. Sobre todo se me vienen ellos.

Pero que salten al Sardinero tranquilos. Ya lo están. Por su entrega, su compromiso, porque se han dejado jirones de su alma en cada grito de aliento, de dolor o de impotencia. Por que nada más escuchar su nombre se nos viene su rostro, siempre joven, siempre desencajado gritando un gol con la grada –ahí es siempre donde se produce la quimera en la que todos nos- otros nos convertimos en ellos y ellos en nosotros-, y serán un recuerdo emergente cuando la vejez y la melancolía nos arrasen con los años.

De alguna manera me gustaría dar al equipo, a su cuerpo técnico y a la totalidad de la plantilla, antes de que el balón se ponga a rodar, gracias, gràcies, eskerrak, graciñas, gracies – esto, como no podía ser de otra manera es en bable-, ¡apa tus cojones! - esto es en maño-, y no sigo porque llevo diez minutos pensando en alguna tontería más para añadir, pero no se me ocurre.
Debe ser que esto me importa más de lo que pensaba. Y de alguna manera, estoy totalmente convencido de ello, el público del Sardinero, en nombre de todos los cántabros que sufrirán unidos pegados al televisor o a la radio –Cope, por supuesto-, también dará las gracias al Equipo por darnos el privilegio y la exclusividad de disfrutar de estos sentimientos que nadie, en toda la historia de esta región, pudo disfrutar, y ni siquiera imaginar.

Si esta travesía tocara tierra esta noche, lo vivido ya es historia que nadie nos puede arrebatar, y si toca seguir navegando, preparen el Alka-Seltzer para mañana. Hasta aquí hemos llegado, hasta donde nunca hemos soñado, y el orgullo que nos hace sentir este equipo está por encima del resultado que hoy arroje este partido.

Vamos a por ellos poniendo todo el corazón, todo el alma, y lo más importante, todo el fútbol. Que la ansiedad no trabe las piernas, que la presión no nuble la mirada y la mente de los que tienen que crear y que la historia sea un empujón de calidad y no una zancadilla.
Lo dicho, gracias por estos días que corren por Cantabria y vamos a rematar la faena.

Hoy más que nunca todos somos el Racing.

Amén.

2 Respuestas a “Gracias de antemano”

  1. bender Dijo:

    No me gusta el futbol. Un saludo Felisuco, lo hacias mu bien en El Semaforo. Es broma.

  2. marigel Dijo:

    A mí no me interesa para nada la semana santa. Aupa Racing!!

Dejar un Mensaje


Cerrar
Enviar por Correo