Cómo cambian las cosas
24 Abril 2008, escrito por FélixComo cambian las cosas, ¿verdad? La ropa, los coches, los electrodomésticos… El otro día, sin ir más lejos, fui a comprarme una tele y las pasé canutas; no sabía cual llevarme; coño, es que me daban miedo todos esos aparatos de ahora, extraplanos, ultraligeros, megadelgados, que parece que están anoréxicos… “Monitor de plasma”, me dice el de la tienda, “monitor de plasma”… Eso qué es, ¿por si me desangro?
Nada que ver con las teles de antes, ¿os acordáis?, esas que se llamaban Elbe, Vanguard, Telefunken… Thonsom. Thonsom, para no hacer las cosas sin ton ni son. Eran teles humanas, quiero decir, que necesitaban al ser humano. Sin ti no podían hacer nada. No como las de ahora, que tienen autobusqueda, autosintonización, autoapagado: “¡Ni se le ocurra acercarse a la tele - me dijo el técnico - , que le puede disparar un rayo láser!… ¡Es que es muy suya esta tele!”.


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