Travolta fue bailarín
El pasado martes recibí un correo de un amigo. Uno de esos correos cuyo objetivo no es otro que tirar de la comisura de tus labios y pintarte en la cara una sonrisa tan idiota como reconstituyente, tan pueril como imprescindible.
Dicho correo hacía una reflexión sobre la próxima camada que accederá a la universidad este septiembre que anunciará el final de este verano recién nacido y que habrán abierto los ojos a este mundo infame hacia el 1989.
Para estos jovenzuelos la democracia siempre ha habitado entre nosotros y jamás cantaron “habrá un día en que todos al levantar la vista veremos una tierra que ponga libertad”. Estaban cumpliendo cinco o seis años entre juegos y meadas nocturnas cuando la URSS se desintegró como fulminada por un rayo láser y la Guerra Fría les suena a peleas en Groenlandia. Les contaron que Alemania fueron dos siameses que sólo el tiempo curandero logró unir, pero sólo lo saben, los que lo saben, de oídas y sin referencias temporales.
Para ellos el SIDA es una enfermedad tan cotidiana como hijaputa y que viene de la Edad Media o, quizás, algo antes.
El Comecocos para ellos no es un juego, más bien la pesada boca paternal que procura evitar errores cometidos y repetidos hasta el cansancio, y las chapas, un estado de México donde la peña tiene fusiles en plena selva americana.
El Cd, avance que nos propuso otra manera de disfrutar de la música, apareció en el mercado cuando estos mozos empezaban a andar a un pañal pegado. ¿Tocadiscos? Hay alguno que no ha visto uno en su vida y los equipos compactos, esos que aglutinaban giradiscos, radio y casete estéreo, para ellos podría ser la España de Luis Aragonés o la Rusia de Guus Hiddink.
Cuando les hablas de la televisión en blanco y negro y de que sólo había un canal, dos a mediados de los setenta, te miran como las vacas al tren y te imaginan montando a caballo, con armadura y escudo, asaltando una torre de un castillo cualquiera que vieron en remake de Robin Hood peleando contra dragones de fuego asesino al rescate de una princesa de trenzas largas y rubias y virgen a los 24, y se descojonan de la risa. Y les comentas que no había mando a distancia y que en lugar de hacer zapping hacíamos nennig: “Nene, cambia de canal”. Y te miran como si te hubiese sentado mal esa pastilla para soñar.
El walkman, un señor que da paseos mañana tras mañana para evitar la barriga cervecera y la artritis puñetera que hace sonar los huesos del cuerpo como si se tratase de una carraca.
Estos rapaces viven en el convencimiento de que los patines siempre tuvieron las ruedas en línea, y el triángulo que nos manufacturábamos con listones de madera y rodamientos, una quimera.
Si les hablas de Bonanza ellos piensan en un buen ciclo económico, el coche fantástico es el coche de sus sueños y Perdidos en el Espacio es donde se encuentra Pedro Duque cuando va de paseo a la estación MIR.
Creen que Michael Jackson siempre fue blanco aunque han escuchado de pasada que tuvo, como casi todos, un pasado negro del que no quiere hablar.
Cuando se bañan en el mar no les viene a la cabeza Tiburón y no conciben que Travolta, con esa panza que ahora luce orgulloso, fuera un bailongo al que todos procuramos, alguna que otra vez, imitar para deslumbrar a las hembras que nos rodeaban en nuestras pistas de baile. Y si les comentas que en las discotecas siempre ponían media hora de baile lento y que te lanzabas a por tu Dulcinea y te agarrabas con la fuerza que ellas te dejaban, que no era mucha, ponen cara de no entender nada de nada.
Para ellos Banner es una pantalla que aparece en las páginas web y Flapy algún solista de algún grupo de rock al que no han escuchado, ni falta que les hace.
Un globo, dos globos, tres globos ha dejado de ser un programa infantil para pasar a definir los que hacen ellos los jueves, viernes y sábados cuando salen de juerga y cogen un globo, dos globos y tres globos.
La Naranja mecánica, la marca de un exprimidor con Mp3. Star Wars una película realizada con unos efectos especiales de mierda donde se puede apreciar maquetas y decorados de cartulina pintada de azul con estrellas de papel de plata.
A nosotros el día de nuestra comunión nos regalaban, si había posibles, una cadenita de oro y un reloj, nuestro primer reloj; a ellos un teléfono móvil y una tarjeta de débito con el que acceder a su cuenta en cualquier lugar del mundo.
Pero recordando todo esto uno llega a la conclusión de que nuestra infancia y juventud fueron maravillosas. Tan maravillosa que si la tuviese que repetir me gustaría volver a encontrarme a mi madelman favorito y, sobre todo, a los mismos amigos.
27 de Junio, 2008 a las 01:04
Nose a que generación te refieres, pero si haces incapié en la de los 80, solo te pido una cosa, no generalices tanto Felisuco.
Ami desde pequeñin me interesaba la Historia, historia de todo el mundo, y mi padre aunque yo no entiendese nada, me explicaba todo, luego a lo largo de los años, como es logico, entendí todo, y siempre me a apasionado todo lo referente a los acontecimientos historicos. Yo si me acuerdo de la caida de la gloriosa URSS. Esta claro que los niños de 9 y 10 años de cuando aquello, tendrian mejor cosas que hacer que liarse la cabeza ya de tan pequeños que ponerse a estudiar cosas que aun les faltaba por descubrir tras varios años. No creo que tu con 9 años te leyeras libros que para esas edades no se entiende un carajo.
Y me acuerdo perfectamente de la TV en blanco y negro, ya que mis abuelon, cuando aquello, y que en paz descansen, tenían una. Y la primera TV que tuvimos en mi casa, era sin mando a distancia.
Respecto al SIDA, que no VIH, que no si tan de listo que vas, sabrás que el vih y el sida no es lo mismo, el sida es cuando el virus de vih ya esta en fase avanzada, cuando el sujeto ya esta infectado. Pues yo se perfectamente que es haber convivido con eso, no diré mas referente a eso.
Mi primer movil, si se puede llamar así, fue a mis 16 años, y era muy parecido a un walki…
Yo soi de la generación de los 80 y orgulloso que estoi, con aquellos maravillosos dibujos, como los tutifrutis, o la serie aquella, que ahora no recuerdo el nombre, anterior a barrio sesamo.
No teniamos las protecciones que tienen los niños de la generación de los 90 y 2000, andabamos en columpios, con picos afilados sin proteccion en el suelo, nos hacíamos heridas de la ostia, con las bicis, y ni nos quejabamos. Nos pasabamos noches y noches corriendo de un lado para otro, no como los niños de los 90 y 2000, que lo unico que conocen son las consolas.
Mi primera consola, fue aquella vieja llamada “Megadrive”, y ahi me quedé-
Y que quieres que te diga, ami la saga de las guerras de las galaxias, me encantó muchisimo mas las viejas que las nuevas. Y la naranja mecánica, es un peliculón, y se perfectamente lo que quiere decir.
Que pasa, que por no ser de la generacion de la postguerra, somos menos?, somos menos cultos?, somos unos ignorantes? que pensais, que nosotros, la generacion de los 80 al menos, no tenemos ni puta idea de las cosas?
Estas muy equivocado y vas muy de listo, verguenza me da que seas Cantabro que quieres que te diga.
AH! si, se perfectamente que es un tocadiscos, en mi casa, tenemos aún uno.
Yo lo que si que no estoi nada de acuerdo, es la generacion esta nueva, que lo tienen todo hecho, y que no ven el sol a causa de las consolas, y no leen 1 libro, por lo mismo. Y van por la calle de que se comen el mundo. Esos son los que lo joden todo. Asique si quieres, te refieres a eso. No ala generacion de los 80.
Aun me acuerdo para hacer un viaje a marbella cuando aquello, ibamos 7 personas en un coche sin cinturones de seguridad en la parte trasera y unas 13 horas de viaje, o mas.
Asique no te creas que por haber vivido en la generacion del loco caudillo, te pienses, que la generacion posterior, somos menos cultos y mas ignorantes. Listillo.
29 de Junio, 2008 a las 12:34
Para R.
En primer lugar gracias por leer mis desvaríos. Y en segundo lugar, R, deberías apoyarte un poco más en el sentido del humor y no ver fantásmas allí donde no los hay. Este artículo es una referencia sobre lo mayores qu estamos los de mi generación. No he buscado -ni lo he hecho- ni descalificaciones, ni burlas sobre una generación que simplemente no vivió ciertas cosas como las vivimos nostros.
De cualquier manera y como decía Clint Eastwood en una películo “Harry El Sucio”, el sentido del humor es como el culo: cada uno tiene el suyo.
Tú sí que descalificas a una generación diciendo que se comen el mundo que joden todo.
En fin, que de una simple reflexión de aquellas cosas que vivimos nosotros y que eran novedades absolutas y que trasformaron nuestra convivencia, tú has pasado a ver brujas de sol que, sencillamente, no existen.
De todas formas, bienvenido y que las discusiones nos sirvan para intentar mejorar nuestro universo individual.
Un saludo