A mis amigos
¿Hay algún membrillo que siga pensando con doy clases de moral?
¿De verdad alguien que me conozca, aunque sea de refilón, puede creer que voy por la vida enseñando ética? Hay que ser muy tolín para pensar eso. O hay que estar muy mediatizado para decir, sin escrúpulo alguno, tanta sandez. Hoy voy a rajarme el pecho para mis amigos, así que enemigos, al loro, que si sois listos (me encantaría tener detractores espabilados en vez manipulados) os daré argumentos para azuzarme. En esta ocasión pasaré de tragedias dignas de Sófocles (para los tolines, un griego marica que escribía teatro) y de subterfugios lingüísticos para que alguno de mis adversarios me entienda sin necesidad de ir al diccionario.
Queridos amigos:
Me encanta ser como soy, aunque si pudiera me cambiaría por alguno de vosotros. Porque me miráis a los ojos y puedo manteneros la mirada.
Porque a pesar de mis errores, que son inversamente proporcionales a mi cabello, nunca me disfracé, a no ser que los carnavales me empujaran a la fiesta del enmascarado.
Porque siempre respeté que no coincidiéramos y sabéis que digo lo que pienso, no con ánimo docente, sino por desahogo y por una necesidad casi primitiva de reafirmarme aunque lo consiga la menor de las veces. Porque sois conscientes de que sería fantástico que estuviese equivocado y porque, afortunadamente, así es la mayoría de las veces. Porque sois conocedores de mi independencia y lo que me ha costado conseguirla, y porque lo valoráis. En una noche que me perdí la luna, después de beberme la Habana, charlando con Tim Burton (para los tolines, un director de cine norteamericano) aprendí que era muy poca cosa, porque según el cineasta, son los enemigos inteligentes los que te dan credibilidad, y yo carezco de adversarios ilustrados..
Porque, aun siendo desprendido, nunca rocé vuestra generosidad. Porque sabéis que me implico hasta tuétano y me jaleáis por ello. Porque os defiendo sin reparar en críticas si creo que cabalgáis a lomos del equívoco, y porque así os lo hago saber. Porque no me doráis la píldora, pero me abrazáis si hace mella en mí el agotamiento. Porque sabedores de mi repulsa radical a que siempre ganen los mismos, y del ansia que me empuja a la rebeldía, no intentáis apaciguarme. Porque me pedisteis que os guardara la cartera y os la custodié, y nunca echasteis en falta nada. Porque hemos bailado juntos aullando a la luna y hemos meado en la vereda, y nos hemos reído tantas veces… Por eso, por lo que me guardo en la caja antigua de Cola-cao donde reposan nuestras fotos, por lo que no pienso decir y sabéis, por vuestro tiempo adosado al mío y por el respeto que nos tenemos, gracias hasta el hastío. Gracias hasta el límite de lo humano y de lo divino. Gracias por bajar conmigo a los avernos (para los tolines, sinónimo de infiernos)
Os espero siempre donde la brisa trae melodías que nosotros componemos. Sinceramente vuestro, éste que os quiere y se siente querido.
27 de Agosto, 2008 a las 20:23
queria darte las gracias porque gracias a tu promocion en juega tu dinero, mucha gente adicta, o ludopata tiene mas posibilidades de quedar arruinado y claro como me dedico a los embargos esta epoca es maravillosa…
gracias por tu poca etica
11 de Octubre, 2008 a las 19:51
jajaja, creo que el único primo manipulado aquí eres tú. yo soy totalmente independiente, no dependo de nadie y tengo un pensamiento y una ideología propia de mí, no de otros que quieran imponérmola. y desde esta independencia (que no neutralidad), observo cómo la calidad de lameculos e impresentable que tú, con la cara dura que sueles mostrar, asignas a tus detractores, se materializa por completo en tu persona y tu actitud facheríodependiente.