La amistad
Fue bonito mientras duró. Hermoso. Más que hermoso, sublime.
Haber tenido una balconada donde asomar el morro, y ver qué tal hace, y gritar a Peña Cabarga, pasando alado por encima de la bahía, la cantidad de impresentables, de lameculos y de parásitos que habitan entre nosotros ha sido hermoso. Más que hermoso, sublime.
Disponer durante casi año y medio de un escaparate donde desnudar maniquíes, que en pelota picada dan grima, quebrantos y toneladas de amargura, ha sido gratificante. Más que gratificante, sublime.
Contar las verdades del barquero, que no cobran a las niñas bonitas aunque luego las exijan favores sexuales, y sacarles los colores, y dejar al descubierto sus partes pudendas, amorcilladas y colgonas, y despertar la conciencia de uno, de catorce o de cientos, y contribuir a encender los faros que vigilan nuestras costas abarrotadas de casas que derruir ha merecido la pena. Más que merecer la pena, ha sido sublime.
Descerrajar puertas, a veces con ganzúas, a veces a patadas, y ver la tramoya, y a los tramoyistas, y hacerles sentir incómodos, y agarrarles por el pecho y recordarles semanalmente que son los administradores de la finca y no los dueños, y aunque no haya servido más que como desahogo, como una mala paja, dio gustirrrinín. Más que gustoso, fue sublime.
Proponerle a la gente otra visión de esta cántabra realidad cromática, sin imposiciones, sin directrices, sin perros guía que encaminen tus pasos; y todo ello desde la responsabilidad, desde la independencia, sin publicidad institucional a la que luego rendir pleitesía, con una mano delante y otra detrás, con honestidad y con la certeza de caminar por veredas que creíamos conducían a la verdad –con todos los errores que esto lleva implícito-, y con la humildad del que siempre defendió la libertad de decir y de escuchar, nos convirtió en hombres y mujeres –perdón por la pedantería- sublimes.
Pero permítanme que comience, unas líneas después del comienzo, por el principio de esta aventura. Tal y como fue.
ra una tarde de verano que ya traía aromas de hoja caduca. En pleno corazón de Cantabria. Por donde San Roque veía pasar romerales. Y hablando de lo divino, de lo humano y de lo asumible, Walter planteó, con voz de estar pensando lo que decía, la idea de un periódico semanal independiente, alejado del poder, incómodo y de lengua viperina. Una locura. Una divina locura. Y siendo consciente del entramado político y mediático que controla hasta la asfixia esta región -no de ahora, sino desde tiempos de Korokota-, y con esas ganas adolescentes, que cuando menos te lo esperas aflora de no sé que pozo que conservamos en no sé que sitio del alma, nos lanzamos desde el pico más alto de la cordillera más alta de Cantabria.
Créanme, o no, como prefieran. La intención fue, aunque no esté de moda en estos días, plenamente filantrópica. Tengan ustedes en cuentan que yo me gano los garbanzos fuera de Cantabria, y esto me daba plena libertad para decir lo que quisiera y como quisiera. Libertad que muchos de mis compatriotas ni siquiera sueñan. Bendita democracia.
Y así nacimos, al calor que hace brotar granos en la pubertad. Con más deseos e intenciones que cabeza. Con más fiebre que sosiego.
Y fuimos recibidos de maneras distintas y opuestas. La gente de la calle, la que nos interesaba, nos recibió como recibe un niño que aún es niño la venida de los reyes magos. Aire fresco, descarado, incómodo. Bendito chaparrón.
Los políticos que leían atónitos como contábamos esas cosas que no se suelen contar, y que los beneficiarios de las puyas eran sus adversarios políticos, se frotaban las manos al tiempo que guardaban las distancias. No vaya a ser que la bestia se diera la vuelta y les mordiera a ellos los huevos.
Los dirigentes que se veían reflejados en las portadas, y a los que casi siempre dejábamos en evidencia y con el culo al aire –cosa bien fácil, sólo hay que escucharlos y tener memoria-, comenzaron una discreta campaña de descrédito haciendo correr el bulo de que detrás del gritón y el famosote estaba Gonzalo Piñeiro. Boquigrandes y lameculos, en el mejor de los casos. En el peor, malinformados y lameculos. Si esta teoría fuese cierta, esta despedida no se produciría ¿No creen?
El resto de los medios de comunicación, salvando a la COPE por causas obvias, simplemente nos ningunearon. En algún caso aislado, como el de algún rapsoda que jamás viviría de sus versos ñoños y pueriles, nos definían en privado como un panfleto que moriría tras las elecciones municipales de mayo de 2007. Como poeta, mediocre. Como brujo, no pasaría de mil eurista.
Y así nacimos, rompiendo aguas. Y rompiendo esa paz informativa que los que mandan controlaban a base de publicidad allá donde se requiera presencia institucional.
Hicimos ruido.
Contamos con casi una semana de antelación sobre el todopoderoso Diario Montañés -privando en su momento a todos los cántabros del sagrado derecho a la información- la imputación del señor Del Olmo por presunta prevaricación, acoso laboral y obstrucción a la justicia, que aunque lenta sigue firme.
Enumeramos el despilfarro continuo y cotidiano de los dineros de todos y aportamos facturas, como mínimo de difícil explicación, que en cualquier país de medio pelo democrático hubiese supuesto la apertura de diligencias.
Relatamos como la democracia, en algunos pueblos de Cantabria, se escondía en las cuadras y establos. Detrás de la pala de recoger la boñiga. Y como los plenos de ciertos ayuntamientos se arreglaban a hostias que siempre recibían los mismos.
Subimos a titulares las mentiras repetidas de autovías, aves y proyectos grandilocuentes que no veremos, a no ser que lo hagamos con ojos viejos de caras viejas. Y pueden creerme, o no. Como prefieran.
Aún resuenan en mi cabeza las palabras de Revilla. En su despacho. En una entrevista que me concedió al principio de esta aventura. “Supedito mi pacto de gobierno con el PSOE al AVE”. Mentiras, mentiras, mentiras.
Escribimos muchas cosas y muy duras, y nadie nos demandó por ello ¿Por qué será?
Sólo hemos recibido una demanda. Nos la puso Miguel Ángel Revilla. Alguno de ustedes lo recordará. Era un reportaje que publicamos por Octubre de 2007 y en el que hacíamos un repaso al pasado franquista de Revilla. Sobre esas dos páginas y media de reportaje ni un solo apunte por parte del presidente cántabro. Nos demandó por una anécdota sobre unas fotos con Franco y tres frases sin ningún contenido. Pero ahí debió ver el de Polaciones un resquicio para meternos mano, y nos demandó. La justicia dictará. Yo duermo bien, sobre todo porque nunca fui franquista y porque luché por la democracia y las libertades.
Fuimos vetados por la señora Gorostiaga ¿Socialista? No. Socia-lista de un pacto de gobierno que predecimos catastrófico para el PSOE-PSC, como quedó demostrado en las elecciones municipales de mayo de 2007 y que la dejó en evidencia.
Nos vetó. Ella, que seguro que infla los carrillos cuando cuenta que luchó contra el régimen por la democracia y las libertades, nos vetó. Como hacen los fascistas. Podía haber aprendido algo de su jefe, el señor Zapatero, que aceptó, como no puede ser de otra manera, una entrevista con el diario El Mundo, en favor, precisamente, de la democracia y las libertades.
Y tantas y tantas cosas que no me caben en el disco duro de 150 gigas que compré para guardarlas.
Y llegados aquí, al día de hoy, toca sacar el pañuelo y despedirse de ustedes.
Como pueden ver me he ganado más enemigos que Darte Vader en la Guerra de las Galaxias, pero no muevo ni una coma de todo lo publicado. No cambio ni una sola de las líneas que llenaron estos Rakeros y que nacieron con la intención de contarles a ustedes, a los que nos creen y a los que no, las cosas que por aquí se cuecen. Como decía Sinatra, a mi manera, a nuestra manera.
Diversos son los motivos que nos han empujado a salir de la calle. No se los ocultaré. Porque la verdad no tiene caminos. La verdad es el camino y punto pelota.
Dificultades económicas, cansancio, nuevos proyectos televisivos que me alejarán un poco de Cantabria, y la sensación de que nadie mueve un dedo, no vaya a ser que no salga en la foto que da subvenciones.
Permítanme que de las gracias a quien deba dárselas. A ustedes que nos leyeron cada semana y que nos dieron fuerzas para seguir una semana más. A todos nuestros colaboradores: a Norberto, a Gervasio, a La Unión, a UPyD. A todos los que confiaron en nosotros para publicitar sus productos, a pesar de verse reflejados en un medio leproso para el Gobierno de Cantabria y que podrían sufrir represalias. A nuestros repartidores. Y en especial a Laura, a Fran, a David, a Maite y a todos los que pasaron por Rakeros y dejaron la marca de gente comprometida, y que luego volaron a trabajos más gratificantes.
Me voy pero no me alejo. Apago este altavoz pero no cierro la boca. Y como a Margarita, que sacó el pañuelo mientras el tren hizo “pi-cha-ca-cha”, una lágrima brota por mi rostro demoniaco. Gracias a todos y perdón por las disculpas. Les dejo con unos versos de Luís Eduardo Aute que cada noche repito como una letanía. Una letanía de amor, si es que cabe en este mundo.
29 de Agosto, 2008 a las 15:00
http://fermanh.blogspot.com/
2 de Septiembre, 2008 a las 17:17
Tanta gloria lleves como paz dejas. En mi vida me había encontrado con un panfleto peor. Cuando me lo ofrecían por la calle pasaba de cogerlo porque era infumable. En fín, Félix, que tengais suerte en el futuro, pero esto es como lo de “Manolete, si no sabes torear pa que te metes”: si no sabeis escribir, si no teneis ni idea de lo que es la letra impresa… vosotros mismos.
3 de Septiembre, 2008 a las 11:55
Hola Felix, he visto que protagonistas una campaña de publicidad de la web de casino online juegatusuerte.com
www.apadriunaunpelo.com
Me parece muy simpática la idea, además seguro que te sirve para patrocinarte un poco!
3 de Septiembre, 2008 a las 13:07
Ya era hora que este panfletucho politico patrocinado por el facherio y la carcundia mas rancia de esta provincia desaparezca. Poneros a trabajar para variar.
5 de Septiembre, 2008 a las 14:00
Es una pena que desaparezca un peridico o panfleto, que cuenta la verdad y no esta sometido por partidos politicos u otros, siendo totalmente independiente y que denuncia las injusticias que ocurre en Cantabria, desde aqui animo a que siga este peridico adelante, se resuelvan las causas por las que se cierra, y se sigan denunciando los actos de ciertos politicos, y administraciones que lo unico que hacen es daño a la ciudadania y a Cantabria.
11 de Septiembre, 2008 a las 17:39
Gracias por no volver
15 de Septiembre, 2008 a las 23:07
Tu periódico era entretenido, pero na más. Y no creo que la función de un periódico sea la de entretener, sino la de informar. Y no lo has conseguido.
Más que un periódico, parecían panfletos de una campaña política (por supuesto siempre de derechas). Me molesta que haya gente como tú haciendo de periodistas. Porque el periodismo, carrera que religiosamente tengo que estudiar y aprobar curso por curso, es una profesión muy noble y no para todos. Y lo malo es que está muy devaluada por gente como tú. Mira, las críticas deben de ser costructivas, y esa es mi intención. Haces mucha gracia; ya lo demostraste en el Informal. Pero no sabes escribir, ¿por qué no dejas eso, como ya han puntualizado, para gente que sabe?
Escribir no es ni insultar, ni decir palabras malsonantes.
Presumís de decir la verdad, y dudo mucho que un periódico que agrada tanto a los de un lado y disgusta tanto a los del otro pueda decir la verdad. Eso es que los tenéis contentos con vuestras mentiras; o para que suene mejor: con vuestra ausencia de información.
Gracias, gracias por dejar esto como estaba antes. Es mejor para todos.
16 de Septiembre, 2008 a las 00:24
Hola: Amigos hay que ser más valientes y con la noticia que ha salido en la presensa cantabra estos días atras, sobre el no se como llamarle Santiago Díaz sobre la estación de bomberos y tus. Creo que a este señor le han adjudicaco las basuras y no esta cumpliento el contrato y claro por eso está cobrando aproximadamente unos 4.000.000.000,00 de las antiguas pesetas y la ciudad esta cada día más abandonada. haber si decis algo en vuestro periodico.
Un fuerte abrazo.
11 de Octubre, 2008 a las 18:31
¿De verdad ha llegado el fin de este engendro malparido, neoliberal y pancastellanista, que algún decarriado se atrevió a llamar “prensa” por el mero hecho de estar “escrito” en papel, a través del que un grupo supuestos profesionales intentó hacerse notar con escaso éxito entre la sociedad cántabra? Tendré que descorchar la botella de cava catalán para celebrar una muerte tan deseada, tras la cual unos cuantos muertos de hambre no tendrán lugar para ejercer su labor de LAMECULOS (sí, lameculos) de Ignaciodiegos, Sebrangos y demás fauna. Yo también negaba a la repartidora cuando me ofrecía este panfletillo por la calle y bien orgulloso estoy de ello.
Felisuco, vuelve a programas del pelo de A tu lado porque esto no es lo tuyo. Hasta nunca.