22 de junio
19 Junio 2008, escrito por FélixAhora es el momento de la verdad. Ese momento repetido que siempre nos dejó caras largas, lágrimas ácidas y una potentísima e indecente impotencia.
El rival, Italia ¿Alguien conoce un equipo más incómodo, más puñetero y que mejor se maneje en este tipo de enfrentamientos? A mí no.
Aunque repasando las estadísticas de algunas de las más sonadas caídas y recaídas de la Selección Española, el problema no reposa en el rival que nos ha tocado en suerte, en este caso Italia, sino en el día, ese maravilloso y puñetero día, que la suerte del bombo uefero decidió que la Furia se midiese en duelo a muerte contra los Transalpinos: el 22 de junio. Sí amigos, el 22 de junio, ese puñetero y maravilloso día, de algunos años ya pasados, ha sido el día en el que, seguramente, más sufrió la hinchada española con resultado de “coge las maletas y vete para casa”.
Todo empezó, salvo corrección que recibiría con agrado, el 22 de junio de 1986 en la mexicana ciudad de Puebla, en el estadio de Cuauthemoc. Cuatro días antes, Emilio Butragueño, el Buitre, se adueñó del cielo de Querétaro marcando cuatro goles en octavos de final del Mundial de México ante Dinamarca, dándonos el pase a esos puñeteros cuartos de final que llegarían ese maravilloso y puñetero día, 22 de junio, y ante la Bélgica de Ceulemans.Después de llegar a la finalización del partido con un empate a uno, la tanda de penaltis tomó la responsabilidad de decidir quién pasaría a semifinales, donde Maradona esperaba un rival al que destrozar.

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