Una afición de Champions
El Racing no jugará la final de Copa del Rey, y no será porque no hizo meritos en el partido de vuelta, y quizás, solo quizás, no consiga meterse en liga entre los seis primeros y conseguir una plaza en Europa por primera vez en su historia, lo veremos, pero su afición ya ha ganado todos los tÃtulos que una grada pueda atribuirse. Que grande mi gente.
Que forma de disfrutar del momento, que manera de apoyar al equipo tanto en su estadio como lejos de él, que fidelidad en el éxito y en la derrota, que cariño con los que la han representado en un terreno de juego, que educación con los rivales, que amor por su cantico representativo, que pasión por unos colores, que lagrimas de orgullo.
Marcelino es el mejor entrenador que hemos tenido y tendremos, yo no tengo duda que asà será. Preparado, moderno, trabajador, listo y pillo, sencillo, honrado, y encima ganador. La plantilla comprometida, implicada e impregnada de la pasión de su entorno. No es mejor que cualquiera de las anteriores, un análisis riguroso lo demuestra, ni tampoco superior a la gran mayorÃa de las que habitan en la máxima categorÃa del futbol español, una más, pero su fe en el técnico y la capitanÃa de un grupo de buenos chavales, honrados con su profesión, les ha convertido en el ejercito deportivo ideal para la ocasión.
Pero me quedo con ellos, los que han soñado cual habitantes de Villar del Rio que esta vez se veÃan representados por algo digno y ejemplar y no un loco absurdo llegado de América. Esta vez cantando sus canciones y no el “americanos os recibimos con alegrÃa”. Qué gozada de escenario, que maravilla de representación.
Puedo decir en alto que he visto futbol en los principales estadios de toda Europa y en numerosas ocasiones en la totalidad de campos importantes de nuestro paÃs, y por lo tanto puedo opinar con conocimiento de causa, sin cumplidos ni demagogias. Puedo asegurar que el Racing tiene una afición de primer nivel internacional. Que suene Freddy Mercury.
12 de Abril, 2008 a las 12:36
AUPA LOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO BOSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSS