Gasolina y algo más

El Racing está llegando al final de liga por los pelos. Las dos últimas derrotas en casa dejando una imagen de equipo impotente para superar a sus rivales, Deportivo y Real Madrid, así lo certifica. Muchos creen que es una cuestión de carburante físico, el propio Marcelino reconoció en rueda de prensa que era posible, y no es descartable que así sea teniendo en cuenta que este equipo, justito de plantilla, se ha dejado la vida para llegar a la antesala de la final de Copa del Rey y jugar por entrar en Champions a falta de solo cinco partidos. El esfuerzo se paga y nadie le puede discutir al plantel de Marcelino su compromiso semanal desde que empezó el curso en los últimos días del mes de agosto. Jorge López es el mejor ejemplo de ese desgaste, quiere pero empieza a no poder. Sin embargo, las razones de esta mini pájara del equipo van más allá de un aspecto físico.

La plantilla está confeccionada con el mismísimo culo. La gestión de la dirección deportiva no ha podido ser más lamentable. Fichajes de última hora que poco o nada le han aportado al conjunto cántabro que sigue teniendo de equipo titular a los mismos que realizaron la pretemporada y donde los seis fichajes de última hora apenas participan. Para colmo, los tres refuerzos de invierno, con la salvedad de Pablo Alvarez que juega los últimos minutos de cada partido, tampoco le han dado al ‘mister’ la posibilidad de mejorar su plantel. Peor imposible. Como será para que el propio presidente haya reconocido publicamente que se ha hecho mal y que es imprescindible cambiar ese departamento.

Pero un aspecto fundamental para este pequeño bajón de ultima hora lo juega el escaso rendimiento que el Racing está dando en las áreas en la recta final de temporada. La ausencia de Garay es básica para ese bajo rendimiento y no debe extrañar teniendo en cuenta que hablamos del jugador franquicia de este club. Todos los centrales parecen mejores cuando juegan junto al argentino, igual que yo parezco mejor cuando juego al padel con el campeón de España de compañero. De cajón. Pero a la ausencia del central internacional argentino debemos sumar la también ausencia del mejor Munitis o del mejor Smolarek. El polaco es la mayor decepción de la temporada porque su aportación es ridícula para un jugador que ha costado y cuesta una millonada. Mucho de Boo, pero poco de Guarnizo. No sé si en el futuro veremos algo de ese jugador ídolo en su país y goleador en la clasificatoria para la Eurocopa, ojalá, pero de momento muy poca aportación. El caso de Munitis es distinto porque se deja la vida en cada minuto pero todo se queda en un querer y apenas poder. La lesión o el paso de los años le están jugando una mala pasada y eso el equipo lo nota. Tchite es algo así como un Robinson Crusoe que se pierde entre las defensas rivales y con eso poco daño haces en la élite del fútbol europeo.
Quizás el carácter de los jugadores y la ilusión de su entorno sirva para rematar la grandísima temporada de este equipo pero que nadie se rasgue las vestiduras por lo justo que llega el Racing a la meta. Llegar al último kilómetro con los mejores del pelotón es suficiente para que catedráticos de medio mundo vengan a estudiar este fenómeno de la naturaleza llamado REAL RACING CLUB DE SANTANDER TEMPORADA 2007-08.

Una respuesta a “Gasolina y algo más”

  1. wow gold Dijo:

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