Les importa una mierda todo
Les importa una mierda todo, las madres, los puestos de trabajo y los Reyes Magos. Que más les da, lo importante es recaudar un puñado de euros sin pararse a pensar en las necesidades de los aficionados. A la liga se la trae al pairo que los clubes queden mal con sus abonados, el que quiera que venga y el que no que le den por el saco.
Este domingo la mayoría de los partidos se juegan a las cinco de la tarde, da igual que sea el día de la madre y que la mayoría de los españoles tengan comida familiar para rendir homenaje anual al ser mas querido de cualquier ser humano que se precie de serlo. Lo absurdo de la historia es que no hay quien demuestre con números en la mano que los pinchazos televisivos son mayores a las cinco que a las seis, por ejemplo. Una hora de diferencia no altera el resultado económico pero oxigena a millones de ciudadanos que pueden tomar café a gusto y ponerse después delante del televisor o acudir a su localidad en el estadio de turno. Una miserable hora de diferencia que cambia el panorama pero que para estos mendrugos no merecen ni las madres ni los hijos de esas madres aficionados al futbol. Tampoco puede sorprender tanta ignorancia desde el momento que el día de Reyes hicieron lo mismo dejando los estadios con las afluencias mas flojas de toda la temporada.
Pero más sangrante es lo de los miércoles. Resulta que la UEFA decide jugar los partidos de Champions a las 20.45 horas en toda Europa. Tras un estudio de mercado llegaron a la conclusión de que era la mejor conjugando necesidades de aficionados y rentabilidad televisiva. Pues estos iluminados llevan dos años poniendo las jornadas de liga que se juegan en miércoles a las ocho de la tarde. Por que sí y sin explicación decente. Los damnificados son cientos de miles que no pueden llegar al estadio ni a casa en hora para ver a su equipo porque su horario laboral no se lo permite. Ni siquiera la referencia del comercio, habitualmente cierran a las ocho, ha servido para darse cuenta que media hora más tarde salvarían muchos inconvenientes que los trabajadores encuentran en esas jornadas entre semana. Pues no hay tu tía, a las ocho y el que no pueda que se joda.
O son muy torpes, o no han trabajado en su vida, o no creen en los Reyes Magos, o no tienen madre.